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Te digo
Te digo adiós y acaso te quiero todavía
Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós.
Este cariño triste, apasionado y loco
me lo sembré en el alma para quererte a ti
No se si te ame mucho, no sé si te ame poco,
pero si sé que nunca volveré a amar así…
Me queda tu sonrisa dormida en tu recuerdo
y el corazón me dice que nunca te olvidaré
pero al quedarme solo sabiendo que te pierdo
talvez empiezo a amarte como jamás te ame
Te digo adiós y acaso con esta despedida
mi mas hermoso sueño muera dentro de mi
pero te digo adiós para toda la vida
aunque toda la vida siga pensando en ti.
Jose Ángel Buesa

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Hay gente como tu
Hay gente que con sólo
decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales
que con sólo sonreír, entre los ojos,
nos invitan a viajar por otras zonas
y nos hacen recorrer toda la magia
Hay gente que con sólo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca guirnaldas.
Que con sólo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.
Hay gente que con sólo abrir la boca
llega hasta los confines del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar al vino en las tinajas
y se queda después como si nada.
Y uno se va de novio con la Vida,
desterrando una muerte solitaria,
pues sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente, que es así… tan necesaria
HAMLET LIMA QUINTANA












Recuerda que…
Hay tristezas que son como las cascadas de los ríos, se deslizan suaves y bajan por tu vida sin detenerse ante los obstáculos para luego desembocar en las playas de tu futura alegría.
Cuando notas que tu mirada pierde el brillo del atardecer, recuerda que en la mañana sube el sol quien hará de tu hoy el inicio de tu día, por eso siempre espera el mañana con la cabeza erguida.
Continúa simpatizando con la vida aún cuando no brille tu sol.
Todos los sinsabores que pudiste percibir en la vida tienen como finalidad que recuerdes que aún te queda el sentido del gusto para diferenciar lo bueno de lo malo.
Sólo se vive un día a la vez, por eso aunque tengas prisa tienes que esperar 24 horas para ver el mañana.
¡¡Cuánto amor hay en el cielo para ti!!. La vida es un lujo, es el gusto de lo exquisito por mantener un pie frente al otro.
Sí, la vida es un lujo; lujo para amar, para respirar, para soñar y para ser feliz. Por eso gasta tu vida como si fueras millonario.
Que tu sonrisa sea parecida a la de los niños cuando se saben amados y que logres ver en éste día que naciste para recibir una caricia en cada uno de tus latidos, que te des el gusto de perfumar tu boca con palabras llenas del aroma de tu interior y que la paz que rodea el paternal corazón de Dios sea la que te mantenga saturado de tranquilidad en este tu único día que te corresponde vivir.
Estar vivo es uno de los regalos más hermosos que podrás mantener tanto en tu espíritu como en tu alma y en la eterna juventud.
Por eso, manifiesta tu viveza en todo lo que haces, ríe como si fuera la última vez, sueña como los niños y haz de ti un ser humano que vive y deja vivir.
“Existe cada semana dos días de los cuales no tendríamos que preocuparnos jamás.
Dos días que tendrían que estar exentos de pesares
AYER con sus inquietudes, sus males y sus penas.
AYER se escapó de nuestras manos, se ha ido para siempre y ni todo el oro del mundo podría revivir el día de AYER.
No podemos borrar uno sólo de nuestros actos, no podemos evitar una sóla palabra de la que hemos pronunciado; el AYER no está más.
Otro día del cual no tendríamos que preocuparnos es MAÑANA con sus adversidades posibles, sus cargas, sus lindas promesas.
MAÑANA también está fuera de nuestro alcance.
MAÑANA el sol se levantará con todo su esplendor o detrás de una pantalla de nubes, pero se levantará.
Hasta el instante no tenemos poder sobre el MAÑANA, pero aún está por llegar.
Nos queda un sólo día, HOY.
Todas las personas pueden librar un combate en un sólo día.
Es cuando tú y yo añadimos el peso de estas dos eternidades terribles, AYER y MAÑANA.
No son las pruebas del día las que vencen o enloquecen al hombre, es el remordimiento o el rencor que nos ha dejado AYER y el temor de lo que nos puede traer MAÑANA.
Vivamos pues, UN DÍA A LA VEZ.”
“nunca dejes de soñar, porque el soñar es el principio de un sueño hecho realidad”

Reflexciones
Las palabras por sí solas nada valen… La esencia del amor no es lo que pensamos o hacemos o aportamos a los demás; antes bien, es cuánto entregamos de nosotros mismos.
En la medida que nos identificamos con la relevancia y alcance de nuestro desarrollo personal cumplimos con nuestra verdadera misión. En este escrito, compartimos aportaciones que nos han legado quienes han sabido aprovechar la oportunidad de estar y crecer.
ALGUNAS REFLEXIONES
· Osho nos señala que La mejor forma de perder la vida es tener una cierta actitud ante ella.
Las actitudes tienen su origen en la mente, y la vida supera la mente. Las actitudes son nuestras creaciones, son nuestros prejuicios, nuestras invenciones. La vida no es creada por nosotros; al contrario, nosotros somos sólo ondas en el lago de la vida.¿Qué clase de actitud puede tener una ola con respecto al océano?¿Qué tipo de actitud puede tener una hoja de hierba hacia la Tierra, la Luna, el Sol o las estrellas? Todas las actitudes son egoístas, todas las actitudes son estúpidas. La vida no es una filosofía, no es un problema; es un misterio. Tienes que vivirla, no de acuerdo a cierto patrón de conducta, no de acuerdo a un condicionamiento, de acuerdo con lo que te han contado sobre ella. Tienes que empezar de nuevo, desde cero.
· No me interesa saber lo que haces para vivir. Quiero saber cuál es tu dolor
y si estás dispuesto a soñar para encontrar el anhelo de tu corazón. No me interesa saber que edad tienes.
Quiero saber si arriesgarás parecer un tonto, por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo. No me interesa saber que planetas circundan tu luna.
Quiero saber si has tocado el centro de tu propia tristeza, si has estado abierto a las traiciones de la vida o si te has vuelto marchito y cerrado por miedo a mas dolor! Quiero saber si te puedes sentar con el dolor, tuyo o mío, sin moverte para esconderlo, disminuirlo o arreglarlo. Quiero saber si puedes estar con la alegría, tuya o mía y si puedes bailar libremente y dejar que el éxtasis te llene desde las puntas de los dedos de tus manos y hasta los pies, sin advertirnos ser cuidadosos o realistas o recordar las limitaciones de ser humano. No me interesa si la historia que me cuentas es cierta.
Quiero saber si puedes desilusionar a otros por ser sincero contigo mismo; si puedes soportar la acusación de la traición, sin traicionar tu propia alma. Quiero saber si puedes ser fiel y por lo tanto ser digno de confianza. Quiero saber si puedes ver la belleza, aún cuando cada día no sea hermoso y si puedes nutrir tu vida desde la presencia de Dios como fuente. Quiero saber si puedes vivir el fracaso, tuyo o mío. Y aún así, pararte en la orilla de un lago y gritarle a la luna plateada… ¡Si! No me interesa saber dónde vives, o cuánto dinero tienes.
Quiero saber si te puedes levantar después de una noche de dolor y desesperación, abatido hasta los huesos, y hacer lo que necesita ser hecho para los niños. No me interesa saber quién eres, o cómo llegaste aquí.
Quiero saber si te puedes parar conmigo en el centro del fuego y no retroceder. No me interesa dónde, qué, o con quién has estudiado. Quiero saber si te sostienes desde adentro cuando todo se cae a tu alrededor. Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo. Y si verdaderamente disfrutas la compañía que mantienes en tus momentos vacíos. Oriah Mountain Dreamer
· Aurelio Mejía, nos lega, que es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, puedes perder la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, cerrando puertas o cerrando capítulos. Como quieras llamarlo, lo importante es dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminaste con tu trabajo? ¿Se acabó la relación?
¿Ya no vives más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? ¿La amistad se acabó?.
Puedes pasar mucho tiempo de tu presente revolcándote en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho, pero el desgaste puede ser innecesario porque las experiencias de la vida son como hojas de árbol que caen al río del tiempo: algunas quedan atrapadas en remolinos pasajeros, pero tarde o temprano siguen el curso de la corriente. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. Los hechos pasan y hay que dejarlos ir. Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, vender o regalar libros. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Gracias a :
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Miedo
No debo tener miedo a pensar
y a darme cuenta que tengo errores,
que no soy lo que quisiera ser
y que tal vez no he conseguido nada.
No debo tener miedo a
aceptarme como soy,
a ver en mi lo que he logrado
y cuanto me falta por lograr.
Debo darme cuenta que todavía
estoy a tiempo,
que la juventud no es una edad
sino una forma de pensar
y que el mejor momento para
empezar es ¡ahora mismo!
Para dar lo que no dí,
para conseguir lo que me falta
y para llegar a donde no he llegado…
He visto miedo.
He visto confianza.
visto la mirada de la ira
en tu cara.
Y si quieres
hablar sobre lo qué será,
ven y siéntate conmigo
y llora sobre mi hombro,
soy una amiga.
Y si quieres
hablar más de ello,
échate aquí en el suelo
y llora sobre mi hombro,
soy una amiga.
James Blum